miércoles, 16 de junio de 2010

Democracia??...o...Dedo...cracia.

Perdonad que utilice este medio para tratar de exponer, mi manera de pensar sobre ciertos temas que afluyen siempre en mis pensamientos.
Creo que la mayoría, (espero), estemos de acuerdo en tener una Democracia. Que tengamos la oportunidad cada cuatro años de elegir a nuestros políticos. Que ellos tengan de alguna manera comportarse, como lo que son. Que podamos criticar más o menos su comportamiento. Que se tengan que esforzar al máximo, para conseguir nuestro voto. Que tengan que contar con nosotros para obtener su escaño. Y lo más importante, tener la opción de aceptarlo o rechazarlo, cada cuatro años.
A parte del problema que cada gobernante tenga que lidiar, más o menos acertado. Mi tema de ahora no es ese. Pues ese "asunto", todos los tenemos ya asimilados desde hace ya treinta y pico de años.
Pero lo que yo quería expresar al decir...DEDO..cracia. ¿ Tenemos la misma opción al referirnos a la Iglesia, Católica, Apostólica y Romana???
Podemos optar a elegir a nuestro "pastor"??
En la política el gobierno lo elige el pueblo.
En la Iglesia ¿quién?
¿ Tenemos solo la opción de aceptar?
¿ Y por cuanto tiempo?
Yo particularmente pienso que al igual que piensan en nosotros a la hora de que pongamos un " X ", en determinado lugar de nuestra renta, (ganada con nuestro sudor y trabajo). Podríamos también tener derecho a elegirlos nosotros. Que sintieran en sus carnes cada cual, tener que ganarse, ese lugar, otorgado a DEDO.
Este comentario viene a colación, con unos hechos acaecidos en nuestro pueblo recientemente. Hace aproximadamente unos veinte días el párroco de Bormujos, enfermó y por cierto bastante grave. A tal punto que sus familiares temían su perdida en solo horas. Ya gracias a Dios, (como siempre se dice), está en su casa y recuperándose poquito a poco.
A raíz de ésta repentina enfermedad de él, sus superiores optan por retirarlo de la vida eclesiástica. Esto crea en el pueblo un galimatías impresionante. Los comentarios, ¿quien vendrá?, ¿como será?, ¿que hará?, ¿que ideas traerá), etc. Comentarios para todos los gustos, (como siempre), a favor y en contra. Por eso digo, ¿porque la Santa Madre Iglesia, Católica, Apostólica y Romana, tiene que esperar a que una persona, caiga enferma de tal magnitud, para retirarlo honrrosamente???
Si mi reflexión se pudiera llevar a efecto, esto no ocurriría. Cada cuatro años elecciones. Cada cuatro años ellos tendrían que hacerse rivalidar su cargo. Cada cuatro años, cura nuevo o cura rivalidado por el pueblo. Si seguimos haciendo imcapie, ¿también podríamos elegir al Papa no?
Ellos son los pastores y ¿nosotros quienes somos??
¿Ovejas o borregos??.......¿Pero con derechos??
¿Cuales derechos??......¿Solo a poner la " X "..??
Si yo pudiese elegir, eligiría a un tío competente, trabajador, comprensivo, animoso, amable, nada engreído, amigo, que esté ahí cuando hace falta a un enfermo, caritativo y, por pedir que no quede, (que sea bético).
Un abrazo a todos.

1 comentario:

acordovilla dijo...

Muy bien Paco, por fin una voz que se oye en el desierto...... Con lo de la Iglesia, no quiero opinar, porque el creer es un sentimiento íntimo, que por lo tanto no se debe dirigir, ni manifestar públicamente, pero sí, puedo opinar y opino que el que quiera curas (que les digan lo que tienen que hacer con sus vidad )que se los paguen de su bolsillo.
Pero yo me quería referir, a tus primeras frases en lo referente a nuestros queridíiiiiiiiiiisimos políticos, pero DEMOCRACIA, en este pais no existirá, mientras todos los ciudadanos NO SEAMOS IGUALES, mientras prevalezca una familia sobre el resto, donde ésta familia sea INTOCABLE, E ININPUTALBE (pueden cometer cualquier clase de delito y no se pueden detener) QUE TENGAN DERECHOS FEUDALES IGUALES QUE EN LA EDAD MEDIA, donde por el echo de nacimiento, tenga unas PRERROGATIVAS (tienen asegurado VIVIENDA, PUESTO DE TRABAJO (NUEVE MILLONES DE EUROS ANUALES SIN JUSTIFICAR Y PLEITESIA para ellos, y su descendencia)¿¿ POR HACER QUEEEEEEEEEEE ??? de lo que carecen el resto de los ciudadanos, máxime en los tiempos que corren.